18 de marzo de 2009

Trufas

El otro día fui al supermercado y compre un bote de trufa, de las pequeñitas (que por otro lado son las únicas que me puedo permitir), y cuando pasé a pagar la cajeta me pregunto que para que la usaba yo, que ella nunca la había utilizado, le conteste que para hacer las carnes en salsa, y me di cuenta que era para lo único.

Es un producto creo que bastante desconocido para la gran mayoría de nosotros, todos sabemos, lo caras que son, que son una exquisitez (por lo que dicen) y poco más.

Así que me he decidido a buscar información para conocer este producto, al cual se le dedican conferencias, mesas redondas, ferias e incluso noticias en el telediario porque alguien ha encontrado una “supertrufa” de un “supertamaño” y la vende a un “superprecio” en una subasta, y que sin embargo es tan desconocido para el gran público.

La trufa es un hongo subterráneo. Se utiliza para condimentar todo tipo de platos.
En cocina, se pueden utilizar crudas o cocidas, cortadas en láminas, en rodajitas o en dados, en forma de jugo, de fumet o de esencia y hasta, simplemente, por su perfume.
El recetario en torno a este valioso hongo, conocido como el "diamante negro" de la cocina, es muy extenso. He aquí un par de recetas de ejemplo.

Arroz con trufa

Arroz
Cebolla
Ajo
Trufa
Tomillo y romero,
Caldo
Una copa de vino blanco
Queso rallado

Se calienta aceite en una cazuela de barro. Se dora la cebolla y el ajo cortados finos. Se añade la trufa cortada fina junto al tomillo y el romero. Se añade el arroz y se mezcla todo. Echamos la copita de vino y dejamos reducir. Ahora viene el caldo. Mezclamos. Dejamos hervir hasta que tengamos listo el arroz. Probamos y añadimos sal y Pimienta al gusto. Añadimos queso rallado y a partir de aquí o bien mezclamos o gratinamos al horno.

Queso trufado y frito

150 gr de queso Brie
1 trufa pequeña (10 gr.)
Harina
Huevo
Pan rallado
Aceite.

Quitar la corteza del queso Brie y hacer láminas de 1,5 cm de grosor aproximadamente. Hacer también finas láminas con la trufa, colocar cada lámina entre dos de queso y cortarlo en piezas. Pasarlo por harina, huevo batido y pan rallado y freírlo en aceite bien caliente. Sacarlo y colocarlo sobre papel de cocina, eliminando el exceso de aceite. Se puede acompañar con salsa de arándanos, o similar.

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